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EL AMOR VISTO DESDE AQUI (ME MUERO)

Me muero, me muero de ti y de tu olvido, de las veces que me sustituyes aunque no me encuentres. Me muero de ti y la maldita hora que decidiste dejarme, me muero de ti por que no puedo conmigo sin ti. Me muero de mi soledad aunque prometiste morirte acompañándome. Me muero en algún lugar de mí, en algún momento de nosotros que ya no está. Me muero de que ya no me quieras y yo siga pensando que nos parecemos a lo que en algún momento fuimos, me muero de reconocer que ya no somos nada y nada más seremos. Y si me muero me hundo en el infierno al enterarme que no te importo.   Me muero de ti y de tus audios en mi mente y cada vez que te escucho y me alegras, otra vez me muero de ti.    Ojalá estuviera muerto para no seguir en este agonizante sin sentido de ti....

A VECES HASTA TE AMO

A veces quisiera decirte todo aquel encanto que en mi ocasionas, es un hechizo que no has hecho pero que te ha funcionado tanto que mis sensaciones se revolucionan. Quisiera revelarte cada uno de mis más sublimes sentimientos, esos que me hacen quererte, sentir la belleza de pensarte, mirarte y emocionarme, a veces hasta te amo, es tan bello todo lo intangible que en mi despiertas, aquello que me hace creer en lo etéreo y lo divino del amor, quisiera que lo supieras, que conocieras cada sentimiento que me invade. Me encantaría desnudar también mis más oscuros pensamientos, aquellos del plano terrenal y placentero, donde te imagino atada a mis brazos y entrelazando nuestras piernas. Con los labios rozándose y las lenguas hablándose, con los dedos desgastados de caricias y la piel rasgada de pasiones. Con danzas rítmicas y sincronizadas de caderas y rostros restregándose en los pechos. Miel y hiel, saliva y sudor, mojándonos en cada fluido del cuerpo contrario, probándonos los s...

DIALOGOS DE UN AMOR PERTURBADO

Y..... Y un día desperté, y ya no estabas a mi lado; mirándome, abrazándome. Te disipaste como la noche, seguías presente como los sueños; en sensación y pensamiento pero no eras tangible. A veces creo que nunca estuviste, que jamás compartí nada contigo, que fue un delirio de algún alter ego, una escisión de mi mente o una historia leída o transliterada por mí. Se que ya no eres ni estas y que yo no existo desde que deje de estar a tu lado en aquel sueño. Quisiera volverme a dormir, tal vez morir o estar al menos en esa tribulación que algunos llaman amor, y que yo, solo encontré a tu lado, así, confirmo no existe o... tal vez solo existe cuando estas tu.                 

EL AMOR VISTO DESE AQUÍ

Me dueles tanto pero es más lo que te amo

EL AMOR VISTO DESDE AQUÍ

SOMOS SI amarte doliera, ya hubiera dejado de amarte por el sufrimiento ocasionado por tu amor... Pero, claro que no duele amarte: Únicamente me desvanezco cuándo pienso en ti, solo es que el mundo no es igual cuando no estás, bueno al menos mi mundo; éste que habito, aquel en donde ya no estoy pero aparezco. Ja! Claro que amarte no me duele, aquí nada pasa; ni tú pasas, porque habitas mi ser, te quedasen él, ojalá solamente pasaras y después te largarás tan lejos cómo geográficamente lo hiciste, pero en lo emocional y espiritual aquí te quedaste con tus malditos lugares, momentos y amores que sólo tu me dabas y yo te tenía. No, claro que no me duele tu amor; pues ni lo tengo, nada que no te pertenece puede si quiera pensarse que exista, ¿eres real acaso? Creo que te invente para sentirme querido, para imaginar que ame a alguien cómo jamás alguien ha amado; pura y sinceramente; nada de esto pasó, ni yo existo, soy la creación de algún sentimiento demente y sosegado, nada aquí es o...

EL AMOR VISTO DESDE AQUÍ

¿Dónde, cuándo y por qué amabamonos (1) ? ¿Dónde puedo amarte?, ¿En qué lugar inútil?... Ese que no habitas, ahí donde cada día pasaba por ti y también pasaban las tardes sin darme cuenta. ¿En cuál parque deteriorado?... Aquél dónde inventamos historias, en ese donde creamos países y mundos nuestros, mejor será en el que tantas risas logramos y nos tomábamos las manos como sellándolas de piel del otro. O será mejor este dónde tuvimos la guerra más apasionada y salvaje,  y el territorio en pugna era el de nuestros cuerpos, las armas temiblemente seductoras nuestras caricias y el único dolor que trajo esa guerra es el del recuerdo. ¿En cuál casa deshabitada?... La tuya, donde te vi por primera vez, en la que te conocí y me enamoré, esa que ocasionó el saber del otro. ¿Te parece mejor aquella? Dónde pasamos tantos momentos ociosos, viciosos, armoniosos y amorosos, la que me presento a tu familia y me invito a formar parte de ella, la que ya me dejaba ingresar y todos ahí me con...